¿Libro de viajes? ¿Diario a cuatro manos?
¿Película de carretera?
Durante el verano de 2021, con la sombra del covid planeando aún sobre nuestras vidas, una pareja de músicos y profesores se lanza a la carretera. Rumbo a Portugal, sin más premisa que la búsqueda del agua, recorren paisajes, descubren gentes. De la costa cantábrica a la mediterránea, el viaje avanza al ritmo de canciones y libros, el tercer protagonista, que se filtra en sus vidas y dialoga con lo que sucede alrededor.
Nunca llegamos a Lisboa desafía los géneros y propone un experimento collage, en plano-
contra-plano, que combina diarios y reflexiones. Lo intentaron, sí, pero nunca llegaron a Lisboa.
«Esta observación detallada del latido a medias, esta sencillez expresiva del paraguas roto para dos, esta mirada única de cuatro ojos, constituye, en mi opinión, la mayor ancla disponible en plena mar brava».