En un mundo de inteligencia artificial, política descarnada y ausentismo moral, la poesía permanece como un refugio. En ella, los sentimientos fluyen y se incorporan a nosotros, permitiéndonos vivir en el alma, en la esencia más profunda del otro. En este nuevo poemario, Luis Pérez Capitán no abandona esa premisa, si bien podemos diferenciar partes diversas. En Claridad, el autor prosigue más que una indagación, una exteriorización liberadora y plena de su mismidad. Pero también avanza en otros ámbitos, explorando fronteras distintas. El capítulo que da título al libro, Ciudad, nos introduce en un mundo interior, a veces profundamente pesimista, otras, desasosegado, pero siempre dentro de una alianza integral con la vida que nos rodea, alertándonos del caos ambiental y moral en el que vivimos. Es un poemario de compromiso con lo que debiera ser nuestra esencia, que, a juicio del poeta, hemos abandonado en gran parte, dilapidando una herencia vital que hubiéramos debido acrecentar. Una llamada a la vuelta al respeto a lo que nos rodea, un aldabonazo que nos incita a mirarnos en el espejo y preguntarnos qué estamos haciendo con nosotros y el mundo que habitamos. Interioridad y búsqueda de la armonía perdida del ser humano con su identidad exterior y propia.